Día del Médico

¡Hola!

Como es sabido (¡¡Espero lo sepan!! o`´o ), este jueves 23 de octubre es un día dedicado a aquellos entes que a veces nos dan una pastillita para el resfrío o nos extirpan un tumor cerebral, aquellos seres que vemos cada núnca en la clínica o que terminan siendo amigos de la familia (si no es que hasta casi dioses en la tierra)...


¡LOS MÉDICOS!


Como no estaba segura de si el día 23 estaría dispuesta para escribir, adelanté el post...

Consejos de Esculapio.

a los que van a dedicarse al ejercicio de la Medicina

¿Quieres ser médico, hijo mío? Aspiración es ésta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia. ¿Has pensado bien en lo que ha de ser tu vida?

Tienes que renunciar a la vida privada. La mayoría de los ciudadanos pueden, terminada la tarea, aislarse lejos de los importunos; tu puerta quedará siempre abierta a todos: de día y de noche. Vendrán a turbar tu descanso, tus placeres, tu meditación; ya no tendrás horas que dedicar a la familia, a la amistad o al estudio.

Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamarán sino en caso de urgencia; pero los ricos, te tratarán como a esclavo encargado de remediar sus excesos sea porque tengan una indigestión, sea porque estén acatarrados, pues estiman en muchísimo su persona. Habrás de demostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia, decir si ha de comer cordero o carnero, si ha de andar de tal o cual modo cuando pasea. No podrás ir al teatro, ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo: tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.

Eras severo en la elección de tus amigos; buscabas la sociedad de hombres de talento, de artistas, de almas delicadas, pues bien, en adelante no podrás desechar a los fastidiosos, a los escasos de inteligencia, a los despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado: prolongarás vidas nefastas y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir o denunciar acciones indignas de las que serás testigo.

Crees firmemente que con el trabajo honrado y el estudio atento podrás conquistarte una reputación; ten presente que te juzgarán no por tu ciencia, sino por las cualidades del vestido, por el porte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a las charlas y a los gustos de tu clientela. Los habrá que desconfiarán de ti si no gastas barba; otros si no vienes de Asia; otros si crees en los dioses; otros si no crees en ellos. Tu vecino, el carnicero, no te concederá su clientela si no eres parroquiano suyo, y lo mismo ocurrirá con el tendero y con el zapatero. Habrás de luchar de continuo contra las supersticiones de los ignorantes, pues no hay portero que no sea capaz de dar consejos a un enfermo.

Te gusta la sencillez; habrás de adoptar la actitud de un augur. Eres activo, sabes lo que vale el tiempo; tendrás que aguantar relatos que arranquen del principio de los tiempos, para explicarte un cólico; ociosos te consultarán por el solo placer de charlar, serás el vertedero de disgustos, de vanidades.

Sientes pasión por la verdad; ya no podrás decirla. Habrás de ocultar a algunos la gravedad de su mal; a otros su insignificancia. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en ser burlado, ignorante, cómplice. La medicina es una ciencia oscura, que los esfuerzos de sus fieles van iluminando de siglo en siglo. No te será permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito; si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarle, el vulgo irá a ver charlatanes, que venden la mentira que necesita.

No cuentes con agradecimientos; cuando el enfermo sana la curación es debida a su robustez; si muere, tú eres el que lo ha matado. Mientras está en peligro, te trata como a un dios, te suplica, te promete, te colma de halagos; no bien está en convalescencia, ya le estorbas; cuando se trata de pagar los cuidados que le has prodigado, se enfada y te denigra. Cuanto más egoístas son los hombres, más solicitud exigen del médico; cuanto más codiciosos, más desinteresado ha de ser él. Aquellos mismos que se burlan de los dioses, le confieren sacerdocio para interesarlo al culto de su sacra persona.

No cuentes con que este oficio tan penoso te hará rico. Te lo he dicho: es un sacerdocio, y no sería decente que produjera ganancias como las que saca un aceitero o el que se dedica a la política.

Te compadezco si sientes afán por la belleza; verás lo más feo y más repugnante que hay en la especie humana. Todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar las orinas, escudriñar los esputos, fijar tu mirada y olfato en inmundicias.

Cuántas veces un día hermoso, soleado y perfumado, al salir de un banquete o de una pieza de Sófocles, te llamarán para un hombre que, molestado por los dolores de vientre, te presentará un bacín nauseabundo, diciéndote satisfecho: «¡Gracias a que he tenido la precaución de no tirarlo!». Recuerda entonces que habrá de parecer interesarte mucho aquella deyección.

Hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre, se desvanecerá para ti. Las verás por la mañana desgreñadas, desencajadas, desprovistas de sus bellos colores y olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesarán de ser diosas para convertirse en pobres seres afligidos de miserias sin gracia. Sentirás por ellas más compasión que deseos. ¡Cuántas veces te asustarás al ver un cocodrilo adormecido en el fondo de la fuente de los placeres!

El mundo te parecerá un vasto hospital, una asamblea de individuos que se quejan. Tu vida transcurrirá como a la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y de las almas, entre los duelos y la hipocresía que calcula su herencia a la cabecera de los agonizantes; la raza humana es un Prometeo desgarrado por los buitres.
Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Ni siquiera encontrarás apoyo entre los médicos, que se hacen sorda guerra por interés o por orgullo.

Únicamente la conciencia de aliviar males podrá sostenerte en tus fatigas. Piensa mientras estás a tiempo; pero si, indiferente a la fortuna, a los placeres de la juventud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre que acaba de dar a luz, con una cara que sonríe porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino... ¡hazte médico, hijo mío!

n.n

Y aún hay más para festejar; linkeense AQUÍ! (Seguramente recuerdan ese post)

Para concluir; felicitaciones y saludines a aquellos médicos y médicos en formación que leen y no leen mi blog, especiamente a:

-El Doc de Anatos (Anatomía)
-Dr. Lex (Histología)
-Dr. Santa Claus (Bioquímica)
-Dr. Lagnman (Embriología)
-El Doc locutor de noticias (Sociedad y Cultura)
-Dra. Polly Pocket (Embriología)
-¡Mi ginecólogo! XD... Lol...
-El Doc Dr. de mi mamá
-Dr. José Eduardo

Y muchos más que me han ayudado mucho en este duro, pero satisfactorio camino de convertirme más que en Dra. Lucerita, sino de convertirme en una Lucerita hecha y derecha...

Auf wiedersehen!

4 comentarios:

  1. De repente me sentì muy identificado con el postcon tantas cosas que han pasado esta semana...¡¡jajaja!! XD

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  2. Aunque el siguiente dicho es una referencia a los maestro, lo adapté para los médicos, a ver si me sale bien:

    "Los errores de los abogados están en las cárceles, los errores de los maestros están propagando la ignorancia, mientras que los errores de los médicos se encuentra a 3 metros bajo tierra"...
    "Médico: en tus manos está lo más valioso del ser humano: la vida misma"...

    Feliz Día del Médico...
    ;D

    Atte.
    P. C. (Maestro en formación).

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  3. Oye, estem...
    Te dejé un Meme por hacer, en mí blog. Chécalo, a ver si le entras.

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  4. José Eduardo:
    jeje, bien nos los decía Esculapio XD

    Pablo Cabañas:
    Bien aplicado Pablito!...
    Estemmm...
    No me gustan las cadenas...

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El hecho de que expreses tu opinión no hará que cambies la mía... Pero como sea, dilo de todos modos, el espacio está abierto...