Ha sido uno de los mejores fines de semana de toda mi vida, lleno de momentos dulces, instantes tiernos, minutos solemnes y demás cosas que no es conveniente decir. A pesar de ello, a esta hora que me encuentro recostada en mi cama de hotel (estoy en un curso fuera de San Javo) y evoco cada segundo, por primera vez siento en la vida que falta algo en la ecuación, al fin he descubierto en que consiste el hueco de mi corazón tema central de debate entre Dr. Cheshire y yo; tras dormir una sola noche en los brazos del hombre de mi vida, en estos momentos siento que falta alguien a mi lado, siento mi cama inmensa y vacía, extiendo mi mano y sólo encuentro sábanas mientras la calefacción me brinda calor (al fin entiendo a José José y su almohada).
Eduardo, este fin de semana lograste lo que mi Psiquiatra intentó durante casi un año: Llenar un espacio vacío. Ahora que vuelvo a la realidad y no te encuentro al otro lado de la cama, he logrado entender lo mucho que me haces falta y lo tanto que anhelo el estar juntos al fin... Aunque a medianoche despiertes y me digas sonámbulo que pensabas en Minions...
Algún día, las cosas cambiarán a nuestro favor...
Auf wiedersehen!


Te burlas de mi sonambulismo :(
ResponderEliminarPero no sabes lo feliz que me hace saber que ambos por igual nos hemos dado cuenta de lo mucho que nos necesitamos...